Josep Prats augura para el próximo año un estancamiento en el mercado inmobiliario de Canarias, algo que no afectará al inmueble del sector turístico que aún seguirá «pujante». El analista asegura que la Bolsa es la mejor opción de inversión ya que en 2006 podrían repetirse las rentabilidades obtenidas en 2005.
«Ya no será tan fácil hacer negocio», afirmó ayer el especialista en análisis y asesoramiento financiero y bursátil, Josep Prats, refiriéndose a los inversores a corto plazo del sector del inmueble. «Se trata de un mercado que se estancará en 2006 tanto a nivel nacional como en Canarias», por lo que aconsejó reconducir el ahorro y la riqueza a la renta variable, es decir en la Bolsa.
Prats realizó estas declaraciones, ayer, durante la presentación de Las perspectivas del mercado financiero en 2006, en el Centro Cultural de La Caja de Canarias (Cicca). El especialista aseguró, sin embargo, que en el sector turístico, el mercado inmobiliario todavía seguirá pujante, ya que está más protegido que el que se genera alrededor de las grandes ciudades. Además, «aunque parezca increíble», los precios de los inmuebles de las costas canarias son aún bastante más inferiores en comparación con otras zonas turísticas, añadió.
Prats explicó que el estancamiento en este sector se debe a que la inversión en inmuebles ofrece rentabilidades bajas, o precios altos. En términos históricos, la rentabilidad en alquiler de la vivienda es del 3% y sus precios de venta se encuentran en máximos, tanto medidos en años de sueldo (8,5 frente a 5), como en esfuerzo de pago sobre renta mensual (50%, frente a 30%).
Por lo tanto, Prats aconsejó invertir en Bolsa y dentro de este tipo de inversión, el analista antepuso la inversión en la Bolsa europea frente a la norteamericana o asiática. Por otro lado, más que recomendar invertir en un mercado concreto, el analista aconsejó invertir más en sectores determinados, como el petróleo, el metal o los fondos de inversión centrados en materias primas, «sin tener en cuenta dónde está».
En Canarias, el nivel de inversión bursátil es algo inferior a lo que correspondería a su renta, por lo que «tiene un potencial de incremento inversor muy marcado», aseguró Prats.