La Comunidad de Madrid ha aprobado la Orden de Sosteniblidad que permite a los promotores de vivienda pública acceder a una ayuda económica del 1 por ciento del precio de los pisos protegidos, con un máximo de 2.400 euros, siempre que incluyan mejoras de arquitectura sostenible en el diseño de los edificios y sistemas de aprovechamientos energéticos ecológicos. La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio ha incluido en esta Orden una serie de requisitos de carácter obligatorio, que son condición previa e imprescindible para acceder a las ayudas, como la reducción del consumo energético un mínimo del 20 por ciento.
Una vez cumplidos los requisitos de carácter obligatorio, las ayudas variarán dependiendo de unos criterios de valoración establecidos que tendrán que cumplir las promociones, de forma que cuantos más avances medioambientales incorpore la vivienda, más puntos y mayor ayuda económica podrá obtener.
Los criterios de una vivienda sostenible se agrupan en habitabilidad, reducción de la demanda energética, eficiencia energética de las instalaciones, uso racional del agua, condiciones de información, uso y mantenimiento y otras condiciones. Es importante destacar que esta norma ha tenido en cuenta los medios tecnológicos disponibles en la actualidad y los que el mercado vaya incorporando.
CONDICIONES DE HABITABILIDAD Y EFICIENCIA ENERGÉTICA
Los edificios deberán aprovechar obligatoriamente un mínimo de dos horas de luz solar, disponiendo de una adecuada orientación en sus fachadas y evitando dar sombra a promociones vecinas. Además, aprovecharán las corrientes de aire para llevar a cabo la ventilación natural de las fachadas. Igualmente, se endurecen los niveles tanto de emisión como de inmisión de ruido, mediante unas mayores exigencias de aislamiento acústico de las paredes.
Respecto a las ganancias y pérdidas de calor se puntuará la mejora del aislamiento, la elección de colores claros para pintar las fachadas, la instalación de un aljibe para la recogida de aguas pluviales, la creación de una zona ajardinada, así como la colocación de parasoles que reduzcan el calentamiento de las viviendas. El agua caliente sanitaria será producida mediante paneles solares térmicos, y tanto la iluminación como los ascensores y puertas de garaje deberán ser de bajo consumo.
USO RACIONAL DEL AGUA Y MANTENIMIENTO DE LA VIVIENDA
Todas las medidas relativas al uso del agua son obligatorias debido a la importancia de este elemento que exige una especial atención por parte de todos. Las viviendas públicas sostenibles tendrán que contar con reductores de presión, cisternas de doble descarga a elección del usuario y grifos economizadores de chorro.
Igualmente, dispondrán de sistemas de reciclado de aguas grises o pluviales que más tarde se destinarán al riego de las zonas ajardinadas, en las que se llevará a cabo una actividad de jardinería de bajo consumo. Los sistemas instalados en el edificio y las mejoras constructivas llevadas a cabo en el inmueble deben mantenerse durante toda la vida útil de la vivienda, haciéndolas más efectivas y evitando obras, reposiciones de material y su consiguiente producción de residuos de construcción.
Partiendo de este requisito, el promotor estará obligado a elaborar un "Libro del Edificio" donde se detallen todos los sistemas instalados y la adecuada forma de utilizarlos. Dicho documento se complementará con un Plan de Mantenimiento Integral del inmueble que aseguren el máximo rendimiento y vida de las instalaciones.
BUENAS PRÁCTICAS AMBIENTALES Y OTRAS CONDICIONES
La Orden de Sostenibilidad de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio añade una serie de medidas de carácter obligatorio como la creación de un espacio común en las urbanizaciones para albergar diferentes contenedores de basura y fomentar así el reciclado de residuos, o la redacción de un informe de estimación sobre los residuos que se vayan a producir durante la construcción de las viviendas.
Igualmente, la Comunidad exige que cualquier elemento de madera que incorpore el inmueble tendrá que aportar un certificado de origen que asegure que la madera proviene de una tala realizada con criterios ambientales. Para potenciar la implantación de la arquitectura ecológica en la región, la Comunidad prevé la creación de una Base de Datos de Buenas Prácticas Ambientales en la construcción de viviendas, que servirá para que los promotores puedan compartir todas las innovaciones medioambientales que introduzcan en las viviendas públicas que hayan recibido ayuda económica y permitirá a los ciudadanos reconocer a los promotores que realicen vivienda pública sostenible.